El Pasaporte Digital de Producto (DPP) es una herramienta central de la estrategia europea de sostenibilidad y parte del reglamento de la UE sobre el diseño ambiental de los productos (ESPR). Todas las empresas que fabriquen, distribuyan o importen determinados bienes en la UE deben implementar el DPP. A partir de 2027 la obligación entrará en vigor de
forma progresiva para diferentes grupos de mercancías.
El Consorcio RFID, proveedor de soluciones de AutoID y digitalización, quiere con su paquete „DPP-KickStart“ basado en tecnología RFID proporcionar una entrada práctica. En un proyecto piloto, el DPP se definirá inicialmente para un producto en un plazo de cuatro meses y luego podrá ampliarse a productos adicionales, según el proveedor.
Las empresas manufactureras deben obtener así, de forma temprana, valiosos conocimientos para una implementación más amplia.
Para ello debe crearse un Gemelo Digital, que almacene una serie de datos que la UE exige. Esto incluye, entre otros, la composición de materiales, la reparabilidad, la huella de CO2, las certificaciones de conformidad (CE, RoHS), la vida útil del producto,
las instrucciones de seguridad y la eliminación.
«Muchas empresas perciben la introducción del DPP inicialmente como un obstáculo burocrático. Les mostramos cómo pueden generar un valor real a partir de ello: digitalización integral, mayor transparencia y una competitividad fortalecida», dice Thomas Heijnen, responsable de Marketing y Ventas en el Consorcio RFID. «Quien empieza temprano obtiene una ventaja tecnológica