El Ministerio Federal de Digitalización y Transporte ha creado un nuevo marco legal para la operación de vehículos controlados remotamente en vías públicas con el Reglamento de Control Remoto del Tráfico por Carretera . El reglamento se publicó el 29 de julio de 2025 y entrará en vigor el 1 de diciembre de 2025. Según el comunicado, esto permitirá el uso seguro de teleoperaciones en el tráfico rodado público.
Esto establece, como lo describe Christian Hirte, Secretario de Estado Parlamentario del Ministro Federal de Transporte, un marco legal claro para la prueba de vehículos a motor controlados remotamente en el tráfico rodado público.
“En una fase experimental de cinco años, permitimos la innovación sin perder de vista la seguridad y la responsabilidad. El reglamento permite nuevos conceptos de movilidad y sienta las bases para una regulación legal permanente.”
El ministerio entiende por teleoperación el control de un vehículo a motor por una persona que no se encuentra en el vehículo, sino en un puesto de control externo, una tecnología en la que también se basa el sistema desarrollado por Fernride, que hace posible una control híbrido de vehículos comerciales. El sistema combina funciones de conducción automatizada con control humano remoto. Los vehículos operan en principio de manera autónoma. Solo cuando es necesario, los teleoperadores intervienen específicamente. Esta llamada "Autonomía Asistida por Humanos" pretende estabilizar la operación, especialmente en situaciones no estandarizadas como maniobras de maniobra complejas o en condiciones de tráfico inciertas.
Tecnología de puesto de control con conexión directa al vehículo
El teleoperador se encuentra en un puesto de control
externo, equipado con elementos de control como volante, pedales y joysticks. El control se lleva a cabo en tiempo real a través de una interfaz digital. El vehículo transmite continuamente imágenes de cámara y datos de sensores al puesto de control. Para transmitir de forma segura las órdenes de control, Fernride confía en conexiones de red móvil de alta capacidad y optimización de latencia. Los canales de comunicación redundantes y el cifrado están destinados a garantizar la seguridad operativa.
Operación piloto en terrenos operativos cerrados
Hasta ahora, sin embargo, este sistema se ha utilizado exclusivamente en áreas logísticas delimitadas, como terrenos de fábricas, terminales de contenedores o estaciones de transferencia. Allí, el sistema asume principalmente tareas en el llamado Yard Shunting, como mover remolques o contenedores dentro de un área operativa. Para estas operaciones, generalmente aplican normas de tráfico específicas de la empresa. Durante la fase piloto, un conductor de seguridad permanece en el vehículo para intervenir si es necesario. El puesto de control está además equipado con sistemas de parada de emergencia.
Que ahora la tecnología de teleoperación se extienda al espacio del tráfico rodado público con el Reglamento de Control Remoto del Tráfico por Carretera abre nuevas perspectivas para el desarrollo de conceptos de movilidad y transporte existentes. El nuevo marco legal es válido en principio para una fase de prueba de cinco años.
Posibilidades de uso en el tráfico urbano y comercial
El ministerio ve potencial en varias áreas. Así, sería concebible que en el carsharing, los vehículos se trasladen después de su uso, mediante tecnología de control
remoto, al siguiente cliente sin personal de conducción. También, el funcionamiento de taxis sin conductor podría realizarse mediante teleoperación. Estos podrían estar en circulación de manera flexible y según la demanda, sin que haya una persona conduciendo a bordo.
En el ámbito municipal, el ministerio ve posibilidades de aplicación en el transporte público local, así como en viajes de servicio y suministro. Los vehículos más pequeños o más grandes podrían complementar las ofertas existentes mediante control remoto y satisfacer nuevas necesidades de movilidad.
Relevancia para el transporte de mercancías
Para las empresas de transporte por carretera, el nuevo reglamento también abre nuevas perspectivas. Los vehículos controlados remotamente podrían ayudar a hacer los procesos más eficientes en el área de la logística. El ministerio considera posible que los vehículos se operen sin personal de conducción o que solo reciban apoyo puntual mediante control remoto, por ejemplo, para aumentar la disponibilidad del vehículo o reducir los tiempos de inactividad.
Otro aspecto se refiere a la combinación con funciones de conducción autónoma. La teleoperación puede servir como una opción de control complementaria en vehículos con sistemas automatizados. En situaciones de tráfico complejas, una persona que controle de forma remota puede intervenir según la situación, lo que amplía la capacidad de uso de los sistemas autónomos.
Así sería imaginable que el reglamento ofreciera una perspectiva adicional al exitoso proyecto de investigación y desarrollo ATLAS-L4 (Transporte Automatizado entre Centros Logísticos en Autopistas en el Nivel 4). Ha llevado el camión autónomo para el transporte de hub a hub a las autopistas, aunque siempre con un conductor
de seguridad a bordo.
Requisitos legales y técnicos para el transporte de mercancías
Para el uso de vehículos controlados remotamente en el transporte de mercancías, siguen existiendo claros requisitos legales y técnicos. El uso solo está permitido dentro de un área de operación previamente autorizada. Cada vehículo necesita un permiso de operación individual de la Autoridad Federal de Transporte Motorizado, que se refiere al sistema completo, compuesto por el vehículo y el puesto de control.
La persona que controla remotamente debe encontrarse físicamente en el país, poseer una licencia de conducir válida y haber realizado una capacitación especial. Durante el control remoto, no debe dirigir otro vehículo. Particularmente relevante para el transporte de mercancías: el transporte de mercancías peligrosas está excluido.
Técnicamente, los vehículos deben ser capaces de alcanzar en todo momento un estado de riesgo mínimo, por ejemplo, mediante una parada automática. Además, se requiere una transmisión de imagen y datos confiable, sistemas de parada de emergencia y un concepto de seguridad operativo. También se regula la recopilación de datos: las empresas deben almacenar ciertos datos operativos y, en caso necesario, poder transmitirlos a las autoridades.
El cumplimiento de estos requisitos es la condición para la operación legalmente segura de vehículos comerciales controlados remotamente dentro del marco de la fase de prueba de cinco años. Las empresas que deseen considerar la teleoperación como parte de sus procesos logísticos deben comenzar a planificar con anticipación e incluir los procedimientos de autorización. El reglamento crea así la posibilidad de probar en la práctica nuevos pasos de automatización en el transporte de mercancías