Shell impulsa la expansión de la electromovilidad en el transporte de mercancías pesadas y ha anunciado una red de carga integrada paneuropea para camiones eléctricos con batería. El concepto tiene como objetivo facilitar a los operadores de flotas la transición a propulsiones libres de emisiones. En cálculos de simulación, Shell afirma que los costes totales de operación —los llamados Total Cost of Ownership (TCO)— pueden reducirse en hasta un 25 por ciento, dependiendo del perfil de uso, de los precios de la energía, de la utilización de los vehículos y de la infraestructura existente.
La red planificada combina varias opciones de carga: puntos de carga rápida públicos a lo largo de las autopistas, estaciones de carga semi-públicas de depósito con
acceso controlado, así como puntos de carga privados que pueden abrirse de forma flexible a terceros. Con ello Shell quiere cerrar lagunas de infraestructura, mejorar la utilización de las instalaciones de carga existentes y reducir los costos de inversión para las empresas. La oferta va especialmente dirigida a operadores de flotas que no disponen de su propia infraestructura de carga o que necesitan flexibilidad adicional.
La Tarjeta Shell Híbrida da acceso a la red Shell Recharge
La pieza central de la red es la llamada „Tarjeta Shell Híbrida“, con la cual conductores y despachadores acceden a todos los componentes de la red Shell Recharge. Permite una facturación central de todos los procesos de carga, ofrece condiciones de uso uniformes y
apoya a los gestores de flotas mediante análisis de datos transparentes. De este modo, se podrían dirigir de forma específica las cargas y optimizar los costes energéticos, según se indica.
Para la implementación técnica de la infraestructura de carga basada en depósitos, es responsable la filial de Shell SBRS. La empresa suministra el hardware necesario, se ocupa de la integración de software y de la conexión energética de los puntos de carga.
Proyecto piloto con el logístico de contenedores de Duisburg, Contargo
Actualmente se está llevando a cabo un primer proyecto piloto amplio con el operador logístico de contenedores de Duisburg, Contargo. Contargo planea poner en operación un total de 90 camiones eléctricos para finales de 2025 y, al mismo
tiempo, instalar 90 puntos de carga en sus propias instalaciones. La infraestructura de carga se instalará exclusivamente en las instalaciones de la empresa y está diseñada para satisfacer los requisitos específicos de la empresa.
Un beneficio esencial para las empresas participantes, según Shell, es la posibilidad de combinar diferentes lugares de carga y gestionar de forma inteligente el consumo de energía. De este modo se pueden evitar picos de carga y reducir la carga de la red. Además, los operadores de flotas pueden poner sus propios puntos de carga fuera de las horas pico para uso de terceros y, de este modo, generar ingresos adicionales.
Shell promete a los socios de la red precios de la electricidad reducidos y estables